Etiquetado: acoso laboral

Condenan a El Corte Inglés por consentir acoso sexual a dependienta en A Coruña


Fuente : http://www.noticiasgalicia.com/index.php/empleo-a-coruna/35439/condenan-a-el-corte-ingles-por-consentir-acoso-sexual-a-dependienta-en-a-coruna

El Corte Inglés

El Corte Inglés

La cadena El Corte Inglés ha sido condenada por consentir que una dependienta fuera acosada sexual y moralmente por uno de sus jefes en el centro de oportunidades que la empresa tiene en Altamira, en A Coruña, ha informado hoy en un comunicado el sindicato CIG. La sentencia del Juzgado de lo social número 3 de A Coruña condena al jefe de tienda y a El Corte Inglés por vulnerar los derechos fundamentales de la trabajadora y les impone una indemnización de 30.000 euros a la víctima, añade la nota.

 

En la sentencia, según el sindicato, queda acreditado que El Corte Inglés no tomó ninguna medida preventiva, a pesar de que había pruebas evidentes de acoso a la dependienta, quien activó en octubre de 2015 un protocolo de tratamiento en la empresa ante estas situaciones. CIG apunta que, sin embargo, se le denegó a la víctima el traslado de centro que había solicitado para protegerse de la conducta del denunciado.

 

El caso remonta a finales de 2013 cuando la trabajadora, que lleva en la empresa desde 2002, fue destinada al centro de Altamira. Lo que en un principio parecía un trato amistoso por parte del gerente se convirtió pronto en una manifiesta actitud de acoso sexual, apunta el sindicato gallego. La trabajadora denunció esa actitud el 15 de diciembre de 2015 en el cuartel de la Guardia Civil de Culleredo (A Coruña), según CIG, que indica que además de esa sentencia, otro juzgado de instrucción, el número 5 de A Coruña, investiga si los hechos son constitutivos de delito.

Si dispones de mas información sobre este caso, o de algun otro y lo quieres dar a conocer : https://elcutreingles.wordpress.com/2015/07/31/eres-victima-de-acoso-laboral-en-eci-cuentanos-tu-caso/

 

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Acoso en El Corte Ingles de Valdemoro (3ª Parte)


Pedro nos ha dejado un comentario sobre el trato en Guantamo; conocido oficialmente como Centro Logistico de El Corte Ingles de Valdemoro.

Deberíais conocer como se trata al personal de los almacenes centrales en Valdemoro, conocido por los trabajadores como “Guantanamo”.

Con la ayuda de Adecco nos tratan igual que presos. No nos facilitan material para trabajar, estan prohibidas las bufandas, gorros, descansar sentados o con las manos el los bolsillos, te pueden mandar a comer a las 10 de la mañana, no tenemos taquillas y si eres uno de los afortunados no puedes acceder a ella sin permiso de tu superior y de la seguridad contratada, no puedes hablar en el puesto mientras sufres acoso de los hombres de verde, rojo o encargados varios.(Constantes gritos de venga, venga, venga o vamos vamos, vamos, esto cada 10′-15′).

Te presionan para hacer horas extras(Mínimo 3 horas, no se negocia) y si dices que no pues te recuerdan que para que has ido entonces.

No puedes entrar con tu vehículo a las instalaciones y desde la entrada en plan peaje con seguridad privada hasta tu puesto de trabajo puedes tener 20′ andando.

Areas de descanso de no más de 5 metros cuadrados para secciones con más de 100 personas…etc.

Solución fácil…No hace falta a diferencia de ellos ni gritar, ni amenazar y ni siquiera la idea de enfadarse, con no comprar nada a el Corte Inglés es suficiente.

Actúa!!!!.

Despedido jefe de Hipercor Meridiana por acosar sexualmente a trabajadoras


Esta vez nos trasladamos a Barcelona, mas concretamente a Hipercor, situado en la Calle Meridiana de dicha ciudad.

Este caso, como otros, ha sido silenciado por los medios de comunicación, no por falta de documentación, sino por intereses economicos relacionados con perder publicidad de estos grandes almacenes.

Este caso se basa en el Recurso de Suplicación : 3757/2014, presentado por el agresor al Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Social de Catalunya , y su posterior sentencia STSJ CAT 11735/2014 – ECLI:ES:TSJCAT:2014:11735 , cuyo recurso fue desestimado.

Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Social ha desestimado el recurso de suplicacion por el despido disciplinario por  los delitos de abuso sexual y acoso sexual de un jefe de departamento de Hipercor que fue denunciado por varias empleadas suyas por decir “Te voy a dar una patada en el coño”, “Qué tetas más grandes tienes”.”Qué tetas se te han puesto, te las toco”.

SENTÈNCIA NÚM. 7773/2014
En el recurs de suplicació interposat per Urbano a la sentència del Jutjat Social 17 Barcelona de data 21
de juny de 2013 dictada en el procediment núm. 969/2012, en el qual s’ha recorregut contra la part Hipercor,
S.A. i Fondo de Garantia Salarial, ha actuat com a ponent Il·lma. Sra. ASCENSIÓ SOLÉ PUIG.
ANTECEDENTS DE FET
Primer. En data 11-10-12 va arribar al Jutjat Social esmentat una demanda sobre acomiadament
disciplinari, la qual l’actor al.lega els fets i fonaments de dret que va considerar procedents i acabava demanant que es dictés una sentència d’acord amb el que es demanava. Admesa la demanda a tràmit i celebrat el judici,es va dictar la sentència en data 21 de juny de 2013 , que contenia la decisió següent:
que, desestimando totalmente la demanda interpuesta por Urbano contra “Hipercor SA” y Fondo de
Garantía Salarial,
a) debo declarar y declaro procedente el despido llevado a cabo por la demandada frente al demandante
con efectos del 27.8.12; en su virtud, debo declarar y declaro convalidada la extinción del contrato de trabajo
producida con dicho despido, sin derecho a indemnización ni salarios de tramitación;
b) debo absolver y absuelvo a las demandadas de todas las peticiones formuladas por el demandante
en la demanda.
Segon. En aquesta sentència es declaran com a provats els fets següents:
1º- El demandante ha estado trabajando por cuenta y bajo la dependencia de la empresa demandada,
en la actividad de grandes almacenes, con la categoría profesional de jefe sección mercantil (mandos), ntigüedad desde 3.6.73 y salario mensual bruto de 4.929,53 euros, con inclusión del prorrateo de pagas
extras, en el centro de trabajo del centro comercial “Hipercor” sito en Barcelona, avenida Meridiana 356, sin ostentar cargos de representación unitaria ni sindical.
2º- Mediante carta fechada a 27.8.12, la demandada comunicó al demandante su despido disciplinario
con efectos a la fecha indicada.
La carta fue entregada al demandante el 27.8.12.
Se da por reproducida la carta en su integridad (folios 9 a 15).
3º- El demandante llevaba trabajando en el centro comercial de “Hipercor SA” de la avenida Meridiana
desde el 1.4.08. Hasta dicha fecha, había trabajado para “El Corte Inglés SA” en los centros comerciales de
Diagonal y Can Dragó.
4º- En el momento del despido, el demandante era el director del “Departamento de Deportes de Tiendas
El Corte Inglés” en el centro comercial de Meridiana, cargo que ostentaba desde hacía aproximadamente un
año. Con anterioridad, había desempeñado el cargo de jefe de la sección de zapatería.
5º- A finales de mayo de 2012, la empresa trasladó al departamento de deportes a Sara , cajera, que
hasta aquel momento había estado destinada a la sección de perfumería.
Por las mismas fechas, la empresa también trasladó a dicho departamento a María Dolores , delegada
sindical.
6º- En una ocasión, el demandante le dijo a la Sra. Sara : “Qué tetas más grandes tienes”.
En otra ocasión, le dijo: “Abrázame y apriétame las tetas contra mí”.
En otra ocasión, el demandante le dijo, delante de María Dolores , que, aprovechando que el marido
de la Sra. Sara estaba de viaje, podían ir a un hotel a “echar un polvo”.
En otra ocasión, el demandante, enfadado, le dijo: “Te voy a dar una patada en el coño”
Estas frases fueron pronunciadas en el centro de trabajo, durante la jornada laboral y con posterioridad
a la incorporación de la Sra. Sara al departamento de deportes.
7º- En una ocasión, el demandante le dijo a María Dolores que le habían crecido las “tetas” y que
las tenía muy grandes.
Esta frase fue pronunciada en el centro de trabajo, durante la jornada laboral y con posterioridad a la
incorporación de la Sra. María Dolores al departamento de deportes.
8º- En una ocasión, el demandante le dijo a Eufrasia , que trabaja de vendedora en el departamento
de perfumería, lo siguiente: “Qué tetas se te han puesto, te las toco”.
Esta frase fue pronunciada en el centro de trabajo y durante la jornada laboral, pero se ignora la fecha.
9º- El demandante, durante la jornada de trabajo, decía habitualmente a las trabajadoras que estaban
a su mando frases como las que se han entrecomillado en los dos hechos probados anteriores.
10º- El 28.6.12, la Sra. Sara comunicó a la “Comisión Instructora para el Tratamiento e Investigación de
Situaciones de Acoso de Hipercor SA” (CITSA), por medio de correo electrónico, que estaba siendo objeto
de acoso sexual y moral por parte del demandante.
A raíz de dicha denuncia, la CITSA abrió expediente ( NUM000 ) y acordó desplazar a Barcelona a
Elias , miembro de dicha comisión. Este se entrevistó con la Sra. Sara , con el demandante y con las demás
personas que consideró oportuno. Finalmente, la CITSA, el 24.7.12, emitió un informe en el que afirmó que la Sra. Sara había sido objeto de acoso sexual por parte del demandante.
Con base en el citado informe, la demandada acordó el despido disciplinario del demandante.
Se dan por reproducidos en su integridad los particulares del expediente aportados por la demandada
(docs. 121 a 134).
11º- El 19.9.12, la parte demandante presentó papeleta de conciliación ante de conciliación se señaló
para el 12.12.12.

Tercer. Contra aquesta sentència la part actora va interposar un recurs de suplicació, que va formalitzar
dins del termini. Es va donar trasllat a la part contrària que el va impugnar. Es van elevar les actuacions a
aquest Tribunal i es va formar aquest rotlle.

Desestimar el recurs de suplicació presentat pel demandant Don. Urbano contra la Sentència de 21 de juny de 2013 dictada pel Jutjat social núm. 17 de Barcelona en el procediment núm. 969/2012, que confirmem.

Fuente: https://1drv.ms/b/s!AifEL9xZ7eBLgwgdyLQaO6OQowgH

Agresiones sexuales en El Corte Ingles de Valdemoro (2ª Parte)


Primera parte: https://elcutreingles.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=26966

Continuando con Valdemoro, esta vez reproduzco un comentario llegado a traves del formulario sobre una chica , Veronica, que dice haber sufrido una agresión sexual en el Comedor del centro logístico de El Corte Ingles de Valdemoro.

En este caso El Corte Ingles no apoyo a la trabajadora y poco despues de la denuncia fue despedida.

“Buenos días, le cuento mi caso yo trabajaba en el corte ingles, mas precisamente en el cepa de valdemoro, Madrid, en el frió de las cámaras, dos meses estuve allí cuando me renovaron me  pusieron en frutería del opencor, le indico que allí abastecemos todo España, este  hombre que era jefe del area, le comento que tenia a su pareja en el area de administracion, se acostaba en el baño con otras mujeres, le indico que ese era un trabajo de mucho peso pero si queria ascender tenia que pasar por el baño con el , yo me habia fijado en una mujer de otra area, siempre ibamos a comer, a un comedor del eci ,  empleados del corte, y de claro sol, esa fue una semana extraña, porque este señor en cuestion siempre iba almorzar mas tarde, pero esa semana hasta  por un compañero lo llevo por delante , pense que me iba a gritar pero no me dijo que no me preocupara eso se mi hizo raro porque nunca decia eso sino que gritaba a la persona, despedia a muchos solo porque no le gustaba su cara, ese día , estabamos en la fija del comedor, cuando el y sus dos amigos jefes se pusieron adelante mio, y un compañero de claro sol detras mio, estaba  esperando pagar cuando ….”

En este momento la supuesta victima describe como fue agredida sexualmente y humiliada por su condición de lesbiana y estranjera (sudamericana).

“… me levante y me dijo que lo unico que le habia faltado era besarme, le dije que era un hijo de puta, me sente , y comi no supe mas ni siquiera pude denunciar ante el ataque , de este señor, quince dias despues me despidieron, pero no antes, de reunirse con el los de  corbata, y decirles que nunca nunca hablarian de lo ocurrido, por mas que yo me pronunciara, y un señor mayor que siempre hablaba conmigo me dijo , yo si fueras mi hija te diria que nunca volvieras aqui, .-

 Un dia antes de irme me ofrecio 18000€ y me dijo que no lo contara porque nadie me creeria y que no podia involucrar a  la empresa porque no iba a poder, hacer nada lo que paso paso , tuve 5 años con antidrepesivos, y un año y medio con psicòloga,  despues de tanto tiempo es la primera vez que yo puedo hablar sin llorar, denuncie y mi abogado me dijo que el no necesitaba abogado, fueron los testigos  a los juzgados y tomaron declaracion mi abogado y el juez, un abogado de la policia de aluche le dijo a una conocida mia, que eso habia sido un paripe, que  habia sido una verguenza me lo dieron por malo y cerrraron el caso , mi abogado cobro dinero del corte ingles, las chicas que fueron a testificar estan trabajando en el corte ingles, todavia, este señor vive en valdemoro , tiempo despues en el mismo valdemoro le dieron una paliza que nunca denuncio,
despedio a un hombre despues de 20 años , por intento de agresion le dieron la propina de un sueldo…”
Despues de esto, pocos comentarios que añadir.
Proxima entrada: Hipercor Meridiana (Barcelona) “Que tetas tan grandes tienes”

Acoso y agresiones sexuales en El Corte Ingles de Valdemoro (1 Parte)


Para los que no conocen el centro de Valdemoro, se trata de un Centro logístico, un almacén, que abarca una superficie de 27.000m2. El principal centro logístico que posee El Corte Ingles.

En ella; trabaja una gran cantidad de trabajadores, unos contratados por el propio Corte Ingles, otros subcontratados por empresas como “CLARO SOL FACILITY SERVICES” con unas condiciones laborales peores que a los propios trabajadores ECI.

A traves de el formulario de esta web, se ha recibido numerosas quejas sobre este centro logistico, condiciones laborales, turnos, sindicatos verticales (Vease FETICO https://elcutreingles.wordpress.com/tag/fetico/), pero lo que mas nos ha llamado la atención son las acusaciones de acoso y/o agresiones sexuales que muchas trabajadoras han dicho ser victimas.

Me ha sorprendido que muchos medios de comunicación,  han hablado del “chochitos”, aunque censurando al nombre de la empresa, pero no mencionan en ningun caso de lo que sucede en Valdemoro.

Casos como el de Veronica (nombre real) y agresores despedidos como Felipe (nombre falso) por acoso sexual, nunca han salido a la luz publica.

Voy a empezar por el caso de Felipe con la “Sentencia de TSJ Comunidad de Madrid (Madrid), Sala de lo Social, 17 de Diciembre de 2002”; en ella un trabajador recurre su despido por acoso sexual.

En dicha sentencia y como HECHOS PROBADOS se declaran los siguientes:
PRIMERO

Que D. Felipe ha venido prestando sus servicios para El Corte Inglés, SA., en su centro de almacenaje y distribución de Valdemoro (Madrid) desde, el día 2 de mayo de 1973, con la categoría profesional de Subjefe y percibiendo un salario mensual de 4.079,44 euros, con inclusión de la prorrata de pagas extraordinarias.

SEGUNDO

Que el día 14 de marzo de 2002 se le entregó carta de despido con efectividad de esa misma fecha, imputándole la comisión de falta muy grave, en razón de los hechos que se transcriben a continuación:

“(…) El lunes día 11 de marzo del presente año se personó en el Departamento de Personal una señorita que presta servicios bajo su supervisión, informando al Jefe de Personal que quería denunciar una situación de acoso que sufría otra compañera (cuyo nombre no reflejamos por afectar a su intimidad) por parte de Ud en los últimos meses, encontrándose actualmente atemorizada por la pérdida del puesto de trabajo si no accedía a sus propuestas.

Este acoso se ha venido manifestando en forma de notas que le deja en la máquina recoge- pedidos en que realiza su labor y en las expresa frases como “tengo muchas ganas de estar contigo”, “estoy muy ilusionado pero veo que tu estás muy fría”, “sé que puedes pensar que estoy cachondo”, “no puedo dejar de pensar en tí: no puedo ni de noche ni de día”. Así como en frases de doble intención, seguimientos en el centro, subiéndose en la máquina monoplaza con ella, indicándole que quería hacerle un regalo… que lo suyo era una talla 38 (en referencia al sujetador) y continuas insinuaciones, habiendo llegado a llamarle últimamente a su domicilio y haciendo referencia a la situación de separación que vive la empleada, indicándole que Ud. le puede ayudar a superar esos problemas.

Al mismo tiempo, le ofrecía su mediación para mejorar las condiciones laborales, al depender directamente de Ud. En el mismo sentido, otra señorita que también trabaja bajo sus órdenes, se personó igualmente en el Departamento de Personal en la misma fecha, indicando que estaba sufriendo una persecución por su parte, con exigencia de trabajo “a reglamento”, sin admitirle retirarse de la máquina para acudir al servicio, en razón de haberse negado a sus proposiciones de mantener un trato cariñoso, a diferencia del trato que reciben otras compañeras que sí admiten sus comentarios de carácter procaz.

De este modo se pudo comprobar cómo por su parte se está manteniendo esta actitud frente a las compañeras de la nave de la Ud. es subjefe. Esta conducta de realización de insinuaciones, posturas, gestos, actuaciones de carácter procaz y sexual, es totalmente impropia e inadmisible, no sólo dentro de la disciplina laboral, sino de la propia convivencia social y, muy especialmente, en el caso en que se realizan sobre personas sujetas a su capacidad de mando, habiendo sido reconocidos estos hechos por Ud. el pasado martes 12 de marzo, en presencia tanto de esta Jefatura de Personal como del Sr. Jose Enrique (…)”.

TERCERO

Que el actor prestaba servicios en jornada que rotaba con los otros dos Subjefes en el turno de tarde, en una de las naves que comprende, el centro de trabajo (de 27.000 m2) en la cual la asignación del pasillo que corresponde a cada empleado en el turno de tarde se hace previamente por el Jefe Superior como responsable de la nave, pero el Subjefe puede modificar esta ubicación, efectuándose el traslado de las mercancías dentro de la nave mediante unas carretillas unipersonales en las que resulta obligada la utilización de un cinturón de seguridad.

CUARTO

El día 11 de marzo de 2.001, Doña Beatriz y Doña Dolores acudieron a hablar con el Jefe de Personal del almacén, D. Jose Manuel , si bien la primera se quedó en el pasillo, entrando la segunda para informarle que ambas estaban siendo sometidas por el actor a una situación de acoso y cuando éste preguntó si tenían pruebas, salió del despacho habló con su compañera y volvió a entrar para entregarle en aquel momento unas notas manuscritas.

QUINTO

Al día siguiente el actor fue citado por el Jefe de Personal, en presencia de otro empleado, para informarle de la denuncia, negando aquél tales imputaciones, y cuando le mostró a distancia las notas admitió entonces que podía haber metido la pata y cometido alguna posible torpeza con alguna empleada, preguntando cuál había sido la que había denunciado y al negarse el Jefe de Personal a facilitarle nombre alguno pretextando guardar la intimidad de las denunciantes, dijo que seguro que era cosa de Maribel , quedando en continuar la conversación al día siguiente para buscar una solución, durante la cual se convino el abono de una cierta cantidad de dinero por la rescisión de su contrato de trabajo para evitar la publicidad de lo sucedido y así facilitar también una salida honrosa al demandante.

SEXTO

Que el Jefe de Personal llamó a su despacho a la trabajadora Doña Maribel , la cual le relató que había discutido varias veces con el actor por haberle faltado éste al respeto y hacerle también la vida imposible, utilizando frases insultantes, preguntándole en una ocasión qué cuándo iba a ser una persona de bien, aparte de hacerle frecuentes comentarios sobre su vida personal y sus relaciones con su novio, como también sobre su aspecto físico, habiéndole pedido su número de móvil, que no le dio, y por todo ello llegó a cambiarla de departamento, al otro extremo de la nave.

Nota: (27/09/2016): Revoca la dictada en la instancia –que había declarado procedente el despido– y califica el despido de improcedente. Se trata de un supuesto en el que el actor, que venía prestando servicios para El Corte Inglés S.A., en un centro de almacenaje y distribución, con categoría de subjefe, fue despedido disciplinariamente. La empresa le imputaba la comisión de la falta muy grave por la situación de acoso a compañeras de la nave, manifestada en forma de notas que dejaba en la máquina de recoger pedidos, seguimientos en el centro y llamadas telefónicas.La Sala acoge el recurso del trabajador, rechazando la concurrencia de acoso sexual. A tal efecto, razona que de la reposada lectura de las notas unidas a autos, suscritas, según declara la sentencia, por el actor, las que este no admitió ser de su puño y letra y sobre las que, el Juzgado le negó la prueba pericial caligráfica propuesta, no se sigue un contenido de carácter libidinoso, demostrando los términos en que están redactadas un total respeto a la destinataria. Añade que las imputaciones de intento de subirse en la máquina monoplaza, de acercamiento recabando situaciones cariñosas y para repetirle frases del mismo tono, son de tal vaguedad que no permiten presumir una conducta de contenido sexual, máxime cuando se encadena con las notas escritas, que carece de tal connotación; y las llamadas telefónicas realizadas “para pedirle mantener relaciones amistosas o de cariño”, en sí mismas no suponen incumplimiento contractual.

Continua en http://wp.me/p2Yfnj-712
Fuente: http://tsj.vlex.es/vid/-21318065Fuente propia : Mensajes a traves del formulario https://elcutreingles.wordpress.com/2015/07/31/eres-victima-de-acoso-laboral-en-eci-cuentanos-tu-caso/

Una trabajadora indignada en ECI victima de mobbing


Comentario aparecido en Eres victima de acoso laboral en ECI?. Cuentanos tu caso

Yo entre al Corte Ingles pensando que era la oportunidad de mi vida, con toda la ilusion del mundo. En principio me prometiron entrar en moda, para mi sorpresa acabe en electronica, la primera semana me decian que me cambiarian pronto, al mes ya se habian olvidado se mi. Promesas a parte, lo peor fue lo que me encontré en ese departamento. Eramos 8 personas y el jefecillo de turno, bueno pues alli estaba lo que yo llamo la “chupipandi”, osea los que llevaban ahi mas años que la tos y son ya profesionales en lamer culetes (que es basicamente lo que hay que hacer para estar bien en esta empresa). En este departamente se trabaja a comision, y no tarde mucho en darme cuenta de como funciona eso… una vez vinieron unos clientes a por una tele a los cuales, como siempre, pregunté con quien habian visto esa tv y me dijeron que la vieron por internet, resulto que habian estado antes con otro compañero y yo sin saberlo me puse “su” venta, el se dio cuenta (porque estaban mas pendientes de lo que yo vendia que de ellos mismos) y le fue con el cuento al jefe, no se que hablarian pero desde ese dia me hicieron la cruz. He de decir que al día siguiente vendi la misma tv y se la puse a mi compañero. Total alli el jefe me grita, me menosprecia, todo me lo manda a mi, todo lo hago yo mal, que estan todos hablando pues la culpa es mia, etc. Un día me mando sacar unas etiquetas, no me dio tiempo porque estuve todo el rato atendiendo, y al dia siguiente su frase fue “tu estas aqui para limpiar y hacer lo que yo te diga, para vender ya tengo a otros”. (Yo limpiaba la tienda todos los dias que iba). En fin, llegue a un estado de nervios en el que para mi ir a trabajar era un infierno. Uno de mis ultimos dias, vino un cliente de otra compañera nueva tambien como yo, cuando fui a cumplimentarle su pedido, cual fue mi sorpresa! Habian hecho un nuevo talon a nombre de una persona de la llamada chupipamdi y dejado para rescindir el de mi compañera, es decir le quitaron la venta descaradamente. Al darme cuenta, tonta de mi, fui al jefe a decirselo y me dijo “es lo que hay, cunplimentalo y ya esta, tu no tienes que mirar de quien es el talon”….. No tienen nombre! A eso hay que añadirle que otra persona de la chupioandi se dedicaba a chivarse y meter caquita de los demas, cosas como hoy fulanita ha llegado dos minutos tarde, hoy menganita ha estado en el baño 5 minutos, etc. Decidí irme sin dejar pasar ni los 15 días de aviso porque me estaba quitando la vida, y no lo digo de broma, tuve que ir incluso al medico, tuve problemas de estomago por los nervios (ir a trabajar era pensar que brinca me caera hoy, que insulto me dira, que nueva injusticia vere). Bueno, sigo con la historia, lo deje, tuve que subir a decirselo en persona a mi jefe y al gerente los cuales me hicieron un interrogatorio bastante incomodo. Me repitieron con muchas ganas que me iba a quedar sin finiquito lo cual ya me daba igual. Lo peor vino luego, llego el dia 30 que es cuando se cobra y en mi cuenta no aparecio ni un euro, espere al 31 y nada. Y así estoy un mes despues esperando que me paguen los días que trabaje, que fueron hasta el 24 de ese mes, y esperando mis comision, mas de 100 euros.

Eres victima de acoso laboral en ECI?. Cuéntanos tu caso


Hacemos un llamamiento a todas los trabajadores o ex-trabajadores que hayan sido victimas o que estén sufriendo mobbing en El Corte Ingles ,o que son testigos de este delito, para colaborar a través de diferentes medios en que su caso salga a luz, (conservando su anonimato , si quieren).

Mobbing

Mobbing

 

Sería especialmente bueno si los trabajadores hubiesen denunciado o hubiera algún tipo de documento (informes de inspección de trabajo, sanciones de la empresa) de por medio.

 

 

Casos como el de Pedro no pueden quedar impunes.

Muchas gracias por vuestra colaboración

Formulario de Contacto

Nota Aclaratoria: La información contenida en el campo Comentario junto a un nombre (ficticio o no), nos reservamos el derecho de publicarla como entrada. En ningún caso los datos personales como puede ser los apellidos, el correo electrónico y otros datos que puedan ayudar a identificar a la victima serán publicados o cedidos a terceras personas, sin el consentimiento de la persona involucrada.

Nota Aclaratoria para periodistas: Como consecuencia a gran numero de periodistas en nomina en El Corte Ingles (Dpto. de Comunicación o ajenos a ECI) y sus respectivos becarios, no se suministrada ninguna información que pueda poner el peligro nuestro trabajo ni a cooperantes.

El Corte Inglés de Tarragona premia con mobbing 29 años de servicio


Fuente : http://www.abusospatronales.es/mobbing_El_Corte_Ingles_Tarragona

El 27 de febrero de 2015, Pedro Aramburu, empleado de El Corte Inglés, salió del centro comercial de Tarragona en ambulancia tras una discusión con una directiva. Pedro llevaba 29 años trabajando en El Corte Inglés, y en numerosas ocasiones había sido felicitado por sus ventas, la última vez en noviembre de 2014. Unos años antes, había recibido la medalla de 25 años de trabajo en El Corte Inglés. A pesar de ello, Pedro comienza a sufrir un acoso constante en el centro de trabajo, que le lleva a depresiones e intentos de suicidio. Un grupo de clientes y amigos, ante el acoso que están presenciando, deciden ayudarle. Pero la empresa también comienza a amenazarles. Ignacio Oñate, cliente desde hace muchos años, es declarado persona non grata y se le prohíbe el acceso a El Corte Inglés por ser la persona que llevaba los partes de baja médica de Pedro Aramburu y que exigía certificación de su recepción con un sello donde se especificara que eran recibidos por El Corte Ingles.

Varios clientes y amigos se han organizado para denunciar el acoso a que ha sido sometido Pedro Aramburu y nos han hecho llegar numerosa documentación sobre el caso. En uno de los escritos que están distribuyendo denuncian que “A Pedro le han insultado, humillado, quitado competencias en su trabajo, le han negado permisos y acosado de manera diaria con la clara intención premeditada y reiterativa de infringirle daño”. Este grupo de amigos y clientes atribuye la actitud de la empresa a su deseo de acabar con los “dinosaurios”, “expresión usada por la empresa para referirse a los que tienen mucha antigüedad”.

Según la documentación y escritos que nos han hecho llegar, Pedro Aramburu venía sufriendo en los últimos tiempos numerosas situaciones de acoso y menoscabo de su actividad profesional:  no gratificar las ventas “excelentes” de las personas a su cargo, exigirle tareas que ni corresponden a su cargo ni son factibles con los medios a su disposición, humillarle constantemente con comentarios despreciativos, restringirle los medios necesarios para el desempeño de su trabajo, ponerle cortapisas para el disfrute de su tiempo de vacaciones, dificultarle la atención al cliente, amenazarle con sanciones atribuyéndole actuaciones impropias que no eran de su responsabilidad, descenderle de categoría…

Estas situaciones le llevan a una situación de estrés y depresión, por los que visita a los servicios médicos de la empresa. El 27 de febrero de 2015 sufre una violenta reprimenda por parte de una directiva, quien profiere a gritos numerosos comentarios despreciativos, que añadida a las anteriores tensiones acumuladas le provoca una grave crisis de ansiedad por la que tiene que ser evacuado del centro en ambulancia (ver al final de esta noticia el relato que hace del suceso Pedro Aramburu). Al día siguiente, en estado depresivo severo, tiene una tentativa de suicido que es evitada por su mujer y amigos. Tras ello, comienza una serie de visitas a médicos y a psiquiatras, que le ponen en medicación. Mientras tanto, de baja médica, envía burofaxes comunicando la baja a El Corte Inglés, quien se limita a sellarlos con la fecha, sin especificar que es El Corte Inglés quien los recibe, a pesar de la insistencia en que lo haga así.

El día 20 de Marzo su médica de cabecera de la S. Social realiza un informe médico recomendando que la empresa evite mandarle a Pedro comunicados  verbales o escritos, ya que podrían agravar su delicada situación. Este escrito es remitido a la empresa para su conocimiento.

Ese mismo día 20 de Marzo se presenta una denuncia contra la empresa en la Inspección de trabajo y seguridad Social de Tarragona.

Ese mismo día 20 de Marzo, pasados 21 días desde la baja, y unas horas después de la interposición de la denuncia, El Corte inglés remite un burofax donde le comunica a Pedro la imposición, por la dirección regional de personal, de una falta muy grave con una sanción de 16 días de empleo y sueldo a cumplir cuando regrese al centro, “advirtiéndome de que debido a mi buena trayectoria profesional anterior, y al ser la primera vez que incurría en ese tipo de faltas, se me aplicaba la sanción mínima entre las previstas para ese tipo de faltas y advertían que si reincidía , me echarían de la empresa”, en palabras de Pedro Aramburu, quien sigue: “Al recibir la sanción se me va la cabeza y  realizo un segundo intento de suicidio, abortado por los familiares y amigos que me cuidan (…) Mi  mujer, Rosa M., debido al constante mobbing recibido y la presión acumulada, después de una visita a su médico de cabecera afectada por una fuerte ansiedad y una profunda depresión provocada por el acoso recibido causa también  baja médica el día 21 de Marzo”. El 23 de marzo Pedro amplía la denuncia ante inspección de trabajo incluyendo los nuevos hechos.

El 16 de abril la psiquiatra que atiende a Pedro “realiza un documento donde especifica que por prescripción médica no puedo tener contacto con mi entorno laboral habitual ya que sería muy negativo para mi evolución”. Ese mismo día Pedro presenta una denuncia de acoso laboral en el juzgado social nº 1 de Tarragona, que fue admitida a trámite tras ver la denuncia y los documentos presentados.

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Cataluña emitió el 8 de mayo de 2015 un acta por dos  infracciones por parte de El Corte Inglés. En primer lugar, “infracción de normas laborales” “al haber quedado probado un ejercicio arbitrario del poder directivo empresarial”. Según este acta de infracción, ha quedado ampliamente demostrado el ejercicio abusivo y arbitrario de las facultades empresariales, ya que numerosos compañeros de Pedro Aramburu testificaron haber “presenciado episodios de menosprecio o reprimendas” como “gritos, chillidos o injurias en voz alta”, del tipo “no te enteras”, “todo lo haces mal” o “no me vales”. En segundo lugar, “infracción de normas en materia de prevención de riesgos laborales”. Según el acta, El Corte Inglés “incumplió su deber de garante de la salud y seguridad del trabajador”: no sólo no investigó el hecho de que un trabajador saliera del centro en ambulancia tras una discusión con una directiva, sino que además “impuso al Sr. Aramburu una suspensión de empleo y sueldo de 16 días, sin haberlo entrevistado ni a él ni a ningún posible testigo”.

Pedro envía este informe con un burofax a un miembro de la Comisión Instructora de Tratamiento de Situaciones de Acoso, C.I.T.S.A., órgano de control interno de El Corte Ingles. Esta persona, a pesar de la resolución de inspección de trabajo, decide archivar el proceso, contraviniendo la propia normativa interna de C.I.T.S.A.

Las acciones de El Corte Inglés no sólo han ido contra Pedro, sino también contra los amigos y clientes que le han apoyado. Ignacio Oñate, que había llevado las bajas médicas al centro e insistido en que quedara constancia de forma correcta de su recepción, es declarado persona non grata por El Corte Inglés y se le impide el acceso al centro. Pero ahí no quedan las cosas: mientras Don Ignacio está hospitalizado a finales de mayo, entran con fuerza en su casa y se llevan, entre otras cosas, todo el dossier que había acumulado sobre El Corte Inglés, incluido un pendrive con fotos y vídeos acusadores…

Pedro señala otros hechos que le han causado inquietud: “el día 20 de Mayo recibimos sobre las 17:50 horas en el teléfono fijo de nuestro domicilio en Tarragona dos llamadas de teléfono que atendió Rosa. En ellas un responsable de seguridad de El Corte Inglés con quien nunca habíamos tenido contacto le comenta a Rosa la intención de mantener una conversación fuera de nuestro domicilio para intentar buscar una bandera blanca con la empresa, remarcando sus excelentes contactos con la Guardia civil y que tenía también un niño menor de 10 años como nosotros. Nos extrañó mucho esta llamada, que interpretamos como amenazadora, sobre todo sabiendo las indicaciones realizadas por prescripción médica para que no nos acosaran más con nuevos  escritos y llamadas”.

A continuación reproducimos algunos de los fragmentos de las denuncias que nos han remitido, escritas por Pedro Aramburu:

“El Corte Inglés, que de cara a la galería parece una empresa ejemplar, ha cambiado su estrategia empresarial y lo que antes era un orgullo pertenecer a esta empresa, se ha convertido en un auténtico suplicio diario para miles de trabajadores que debemos bajar la cabeza y trabajar en condiciones humillantes por miedo a perder nuestro puesto de trabajo.

Solo hay que ir a cualquiera de los más de 100  centros comerciales de El Corte Ingles y preguntar al personal sobre su situación, la sorpresa será mayúscula, ya que el miedo y el terror empresarial son evidentes y constatables  a todos los niveles.

Mi mayor deseo es que esta situación sea conocida por la sociedad para que no ocurran más casos de acoso laboral  con otros compañeros, como por desgracia  está ocurriendo cada día en todos los centros de la organización.

El ataque es más intenso con los que llevamos muchos años y a pesar de nuestra experiencia y nuestra orientación hacia el servicio, la atención al cliente y la venta como objetivos prioritarios de nuestros equipos, podemos  ser sustituidos por otras personas  con costes empresariales mucho más baratos y que “traguen “con las condiciones cada vez más degradantes para el empleado y su entorno familiar.”

Relato de lo ocurrido el 27 de febrero:

“El viernes 27 de Febrero del año en curso 2015, estando en mi puesto de trabajo como gerente responsable de la Planta Hogar (…) recibo sobre las 19,00 horas la llamada a mi teléfono corporativo de las secretarias de dirección indicándome que una directiva quería hablar conmigo.”

La subdirectora le acusa de unas acciones de las que no es responsable, pues se han producido por órdenes de otros mandos de la empresa. Ante sus explicaciones, ella reacciona humillándole:

“De manera prepotente, irónica y humillante , me dice que “como siempre lo hacía todo mal”,” así habrás preparado el inventario”, “no te enteras de nada”, “no me vales”, atacándome donde más me duele, con la clara intención premeditada y reiterativa de infringirme daño .

Intenté explicarle de nuevo que el error no lo había cometido yo, y que lo estaba ampliando de forma exagerada y dramática, dándole una importancia que realmente no era tan grave.

Dijo que ella sabía lo que tenía que hacer, que todos los demás lo hacían bien y el único que hace todo mal eres tú.

Se rio y empezó a decirme que era la subdirectora, que estaba en un nivel jerárquico superior, y que estaba harta de mí y que no me aguantaba más.

Viendo que una vez más lo que intentaba era de forma premeditada e intencionada machacarme, atemorizarme, asediarme y humillarme presionándome psicológicamente, le contesté que por favor no me humillara más. Que estaba, como siempre, provocándome premeditadamente induciéndome a reaccionar de forma descontrolada, hablándome de forma hostil, intimidando y criticando reiteradamente todo mi trabajo .

Se puso a gritar, ¡ya no te aguanto más!! ¡Hasta aquí hemos llegado!

Comentó, levantándose de la silla y con una expresión placentera en su cara, que dejaba de hablar conmigo, que abandonara su despacho inmediatamente.

Gritando, me amenazó con el uso de instrumentos disciplinarios, buscando como en numerosas ocasiones anteriores la destrucción de mi reputación, perturbando mi trabajo y presionándome para que me marchara de la empresa.

Le pedí que no me acosara, que respetara mi persona y mis casi 30 años de experiencia y que dejara de atacarme como era habitual.

Comencé a sentirme muy mareado, debido a la tensión acumulada y no me sentía capaz de reaccionar ante la insistencia de que abandonara su despacho.

Llamó gritando al jefe de personal, el cual acudió al despacho, comentando que me echara, a lo que siguió el comentario de si no se va, me voy yo.

En medio de la confusión y en un clima muy tenso y agresivo, salí tambaleándome de su despacho junto al jefe de personal trasladándonos a su despacho. Una vez allí yo me sentí muy desorientado y comencé a tener un fuerte dolor de cabeza y un mareo muy intenso. Después de dar tumbos apoyándome en la pared, dije que no me encontraba bien y que me llevara al servicio médico.

El jefe de personal me abandonó en el despacho y estuve más de 30 minutos encogido y tirado en la silla con la corbata desabrochada y sin recibir ninguna atención. No podía casi hablar, intenté pedir auxilio en varias ocasiones, pero nadie me ayudó.

El jefe de personal entró en su despacho y dijo que pensaba que me había ido yo solo al servicio médico, a lo que contesté que no podía por mis propios medios, como le había dicho antes, y que me sentía fatal.

Viendo el estado en el que me encontraba, me ayudó a incorporarme de la silla y, en un estado de gran confusión y mareo, apoyado en él, salimos de dirección y bajamos, con gran peligro para mi integridad física, por las escaleras mecánicas desde la planta 5ª, seis tramos de escaleras hasta la planta sótano.

En varias ocasiones estuve a punto de caerme rodando por las escaleras, porque me fallaban las piernas.

Una vez en el sótano, sorteando los muebles expositores, accedimos al servicio médico donde una ATS, ya que no había medico en esos momentos, me tumbó en una camilla. Allí me tomo la tensión, y viendo que estaba muy alta, me dio una pastilla para bajarla con un vaso de agua. Realizó un electrocardiograma y, viendo la gravedad y el peligro de la situación, avisó a un servicio de ambulancia.

El jefe de personal me pidió el teléfono de mi mujer y le comentó que acudiera con urgencia a la enfermería.

Llegaron un médico y dos auxiliares, me volvieron a tomar la tensión y me colocaron una vía con paracetamol, haciéndome otro electrocardiograma. Viendo que no mejoraba, estaba muy desorientado, tenía sudoración, visión borrosa, dolor en el pecho y hormigueo en el brazo izquierdo, me colocaron bajo la lengua una pastilla de Captopril de 25 mg.

Cuando llegó mi mujer, el jefe de personal le comentó que por favor, por el bien de El Corte Ingles, tuviera discreción con todo lo que había pasado.

(…)Resultat d'imatges de mobbing

Esta es la última de una serie continuada semanal y a veces diaria de presiones, realizadas por la dirección de este centro contra mi persona, que llevo sufriendo desde aproximadamente tres años.

En este tiempo de manera resumida:

Han eliminado de la empresa vendedores muy válidos por motivos de no pertenencia a los sindicatos de la empresa sin darme explicaciones.

Han presionado hasta causar su baja o su marcha de la empresa a los dos últimos jefes que me ayudaban.

He sido insultado.

Me han quitado competencias propias de mi cargo.

Me han puesto en evidencia delante del resto de la jefatura y personal base por motivos que luego se han demostrado que eran de desconocimiento generalizado como la gestión del inventario.

Sabiendo que había herramientas de gestión muy eficaces, han permitido que utilizara otras que no eran adecuadas.

Se me exige venta mensual personal, pero no se valora su consecución.

Se ha ido mermando mi responsabilidad y capacidad de venta (…)

Cuando las áreas de mi competencia obtienen buenos resultados, no se tiene en cuenta, ni se publicita, como suelen hacer con otras áreas de negocio.

En esta ocasión no pude aguantar más, y harto de que me minusvaloren y echen por tierra mi trabajo, recibiendo críticas y reproches constantes por cualquier cosa que hago o decisión que tomo, y viendo que cada vez íbamos a peor, incluso se me amenazaba con utilizar instrumentos disciplinarios para echarme a la calle, humillándome y despreciándome, mi cuerpo no pudo aguantar más presión y ocurrieron los hechos descritos.

Durante los más de 28 años que llevo en la empresa, mi trabajo ha sido mi pasión, y todos mis actos han estado orientados a la atención exquisita a los clientes y a conseguir que mis equipos aumenten su productividad.

Nunca he dudado, a pesar del esfuerzo que supone, trasladarme en cuatro ocasiones de destino, con los enormes gastos de vivienda, mudanzas, colegios y demás trastornos familiares, el inaugurar tres centros comerciales.

Es una autentica pena que estas nuevas direcciones, sin experiencia en ventas, y basadas exclusivamente en la gestión pura y dura, arremetan sistemáticamente contra mi persona y la de mi mujer , presionándonos, buscando hacernos explotar para que perdamos los nervios y acabemos destrozados física y psicológicamente .

No podemos seguir trabajando todo el día con el temor de qué pasará y cómo nos atacarán hoy. Esta humillación y desprecio constante han hecho que nos encontremos con mucha ansiedad, tengamos arritmias, insomnio y una fuerte depresión que nos arrastra hacia lo desconocido. Nos han quitado las ganas de vivir y la ilusión por seguir luchando.

En los últimos reconocimientos médicos he comentado con el medico la aparición de urticaria, eccemas en las piernas, insomnio, incontinencia urinaria, caída del pelo, vómitos y sensación constante de ahogo y ansiedad. Reconoció que no era el único trabajador en esa situación de deterioro físico y psíquico y comentó “Aquí vemos muchas cosas, pero ya sabes cómo es la dirección de este centro”.

Pido ayuda para solucionar esta situación personal y que se acabe con este acoso generalizado en este centro de trabajo.”

 

Acoso laboral en El Corte Ingles, DEFIENDETE!!!


Imagen Si trabajáis en El Corte Ingles es posible que seáis victimas de mobbing o acoso laboral.  Si por desgracia es así, en el “famoso” convenio esta establecido un protocolo para resolver estos casos. Por si no lo conocéis os lo voy ha explicar.

PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN
Disposiciones generales.
El procedimiento fijado en el presente protocolo de actuación se desarrollara bajo los principios de rapidez y confidencialidad, garantizando y protegiendo la intimidad y la dignidad de las personas objeto de acoso.
Así mismo, se garantizaran y respetaran los derechos de las personas implicadas en el Procedimiento.
Se crea la Comisiona Instructora de Tratamiento de Situaciones de Acoso- CITSA-,como órgano encargado de la tramitación
del proceso contemplado en el presente procedimiento.
Dicha Comisión estará integrada por un medico adscrito al servicio de prevención, un representante del servicio de prevención central y un representante del departamento de personal. Todos ellos ajenos al centro de trabajo en el cual se haya producido la situación objeto de análisis.
Proceso de solución mediante pronunciamiento
Se estructura un Procedimiento de solución mediante pronunciamiento para aquellos trabajadores que consideren estar siendo objeto de acoso.
1.El procedimiento se iniciara por medio de solicitud de intervención de la presunta victima de acoso que presentara, a su elección, a la Comisión  instructora de Tratamiento de Situaciones de Acoso-CITSA-o al medico adscrito al servicio al servicio de prevención. Si así lo desea el trabajador o trabajadora, también  podrá dirigirse a los representantes de los trabajadores, quienes le podrán asistir en la tramitación de la solicitud de intervención. La solicitud  de intervención se presentara por escrito, o mediante correo certificado, al domicilio de la Comisión Instructora de Tratamiento de Situaciones de Acoso-CITSA-, sito  en Madrid 28009. calle Fuente del Berro ,14, o por cualquier otro medio que pueda ser establecido por la Comisión , tales  como correo electrónico, entrevista concertada, teléfono, etc., en el cual se inste la intervención de la Comisión. Posteriormente, esta solicitara el relato de los distintos  actos e incidentes, identificación de la/s persona/s que adoptan las conductas indeseadas y a los posibles testigos de dichas conductas y actos.

2. En cualquier caso, los trabajadores podrán ser asistidos, en sus intervenciones ante la comisión instructora, por un representante de los trabajadores a su elección.

3. Una vez que se haya notificado oficialmente la solicitud de intervención en materia de acoso, la Comision de Instrucción iniciara la fase instructora o de apertura de expediente informativo, encaminada a la averiguación y constatación de los hechos denunciados, dándose audiencia a todos los intervinientes, testigos y de cuantas personas considere la Comision deban personarse, incluidos los representantes legales de los trabajadores del centro, practicando cuantas diligencias sean necesarias para el esclarecimientos y veracidad de  los hechos denunciados.

Este proceso se desarrollara bajo los principios de confidencialidad, rapidez,contradicción e igualdad.

Durante la tramitación de los actos aleatorios, en la medida que lo permita la organización del trabajo, se facilitara el cambio de puesto de trabajo a la persona denunciante o denunciado.

4. La Comision tienen un plazo de treinta días para resolver motivadamente la solicitud de intervención. Este plazo se iniciara desde el momento en que la Comision tenga conocimiento oficial de la solicitud.

La fase instructora o informativa finalizar a con el pronunciamiento de la Comisión mediante la elaboración de un informe que podrá, en primer lugar, en conocimiento de la persona solicitante.

5. Cuando el informe constate la existencia de acoso, se traslada ra dicho informe al responsable del departamento de personal al objeto de que este adopte las medidas correctoras oportunas aplicando las sanciones legales correspondientes.

6. Cuando el informe no constate situaciones de acoso, o no sea posible la verificación de los hechos, se archivara el expediente dando por finalizado el proceso. En la medida que lo permita la organización del trabajo, se estudiara la viabilidad de cambios de puesto de trabajo, facilitando el cambio de puesto de trabajo si el  trabajador afectado lo solicita y es aconsejado por el Servicio Medico de la Empresa.

7. La Empresa asegurara que los trabajador es que consideren que han sido objeto de acoso, los que planteen una queja en materia de acoso o los que presten asistencia en cualquier proceso, por ejemplo facilitando información o interviniendo en calidad de testigo, no serán objeto de intimidación, persecución o represalias.

Cualquier acción en este sentido se considera como un asunto susceptible de sanción disciplinaria.

8. La Empresa informara a los representantes de los trabajadores del centro de todos los casos de acoso sexual o moral que se produzcan y que finalicen con la imposición de alguna sanción disciplinar ia grave o muy grave

Perfiles de la victima, acosador, cómplices y de la empresa


Continuando con el tema del acoso laboral,( primera parte ) hoy voy a centrarme en losaislamiento mobbing   perfiles de los principales actores que intervienen en el acoso laboral.

Empezare con la víctima, normalmente este papel es claro, continuaré con las del acosador, las de los cómplices, aunque a veces el papel de los cómplices es fundamental, porque evita al acosador la necesidad de enfrentarse con la víctima, y realiza los ataques  a través de sus cómplices y finalmente la empresa u organización que cubre dichas prácticas.

Según Hirigoyen (2001) el objetivo de un trabajador perverso es acceder al poder o mantenerse en él, para lo cual utiliza cualquier medio, no se trata de atacar a alguien directamente, como ocurre con el abuso de poder, sino que debe crear fragilidad para impedir que el otro pueda defenderse. En el abuso de poder el superior en la jerarquía tiene un estilo de dirección que consiste en presionar de forma sistemática a todos sus subordinados, es una situación que no afecta a un solo trabajador, sino a todos los que tienen un nivel inferior en la jerarquía. En el mobbing no suele haber prueba alguna  de la realidad de lo que se está padeciendo, porque no suele haber violencia física, cuando hay violencia física, sí hay elementos exteriores que pueden atestiguar lo que sucede, pero en conductas de acoso de este tipo no hay ninguna prueba objetiva. El miedo genera conductas de obediencia, cuando no de sumisión en la persona acosada, y también en los compañeros que dejan hacer y que no quieren fijarse en lo que ocurre a su alrededor.

Perfil de la víctima

Se ha llegado a afirmar que cualquier persona puede ser víctima de acoso laboral, si se dan las condiciones adecuadas: un acosador que perciba a la persona acosada como una amenaza y un entorno laboral favorable para la aparición del mobbing (CCOO, 2002) (CGT, 2002). Pero algunos han subrayado determinadas características comunes de las víctimas de acoso laboral.

Sáez (2000) dice que son personas inteligentes, competentes, con creatividad y dedicación al trabajo, con una alta lealtad hacia la organización, identificadas con su trabajo y percibidas como una amenaza. Indica que las víctimas pueden presentar cambios de personalidad como consecuencia del estrés postraumático producido por el mobbing, y presentan baja autoestima y ansiedad en ámbitos sociales.
González de Rivera (2002) destaca de las víctimas tres características principales:

  1. Inocencia (no son capaces de      dañar y no detectan en los demás las intenciones malévolas).
  2. Dependencia afectiva (tienen      tendencia a proteger y conservar sus lazos interpersonales; son      hipersensibles al rechazo y buscan constantemente el apoyo de los demás).
  3. Autenticidad (persiguen la      autorrealización y el autoconocimiento).

Aunque no se pueden determinar las características personales que predisponen a la víctima a ser acosada, el acosador selecciona un perfil de persona: abierta, alegre, con talento, con carisma, comunicativa, feliz, etc. Estas cualidades las envidia el acosador porque no las posee .En su descripción de las víctimas Piñuel y Zabala (2001) destaca que son personas con:

  • Elevada ética, honradez,      rectitud, alto sentido de la justicia, y con su actitud ponen de      manifiesto la falta de ética de la organización.
  • Autonomía, independencia de      juicio e iniciativa propia.
  • Extraordinaria capacidad para      su trabajo: el acosado posee capacidades de las que el acosador carece. La      probabilidad de acoso aumenta cuando la capacidad de la víctima coincide      con los déficits del acosador y, especialmente, si esta capacidad es      relevante en la organización de trabajo.
  • Carisma, popularidad y      capacidad de liderazgo informal.
  • Facilidad para la cooperación y      el trabajo en equipo.
  • Situación personal o familiar      satisfactoria.
  • Alta capacidad de empatía y      compromiso con el bienestar de los demás.

De manera que aunque no se pueda objetivar la existencia de un tipo de personalidad que predisponga a las personas a ser víctimas, sí parecen existir características comunes para que una persona sea víctima de mobbing. Es el ser percibido como una amenaza para el acosador, generalmente por poseer una serie de cualidades que él no posee y de las que pretende apropiarse, siendo ésta, la base del comportamiento de maltrato.

Perfil del acosador

Piñuel y Zabala (2001) nos presenta al acosador como “un asesino en serie”, ya que los comportamientos de acoso no son algo aislado, sino que en la historia del acosador suelen encontrarse varias personas acosadas a lo largo de los años. Sitúa la causa del comportamiento del acosador en sus profundos sentimientos de inadecuación personal y profesional, que configuran un complejo de inferioridad, ante el cual el acosador responde intentando incrementar su autoestima y disminuyendo la de los demás.

De manera que Piñuel y Zabala (2004) llega a denominar como jefes tóxicos a aquellos nuevos jefes “psicópatas” que triunfan en las empresas, convirtiéndolas en campos de concentración.

Define tres perfiles de jefes tóxicos.

El directivo de tipo narcisista, que busca en sus subordinados un auditorio, monopoliza todos los méritos y, por lo tanto, nunca apoya, sino que más bien destruye a aquellos que cree que pueden hacerle sombra.

El directivo psicópata, aparentemente encantador, aunque calculador y malévolo, sobre todo con los trabajadores más frágiles.

Y el directivo paranoide, que desconfía de todo el mundo, fiscaliza constantemente el trabajo de sus subordinados e interpreta de forma negativa la mayoría de las iniciativas.

Perfil de los cómplices

Para que se produzca el mobbing son necesarias tres condiciones: el secreto de sus actuaciones, la culpabilización de las víctimas y la existencia de testigos mudos, es decir, de compañeros que sin formar parte del grupo de acoso, presencian los ataques pero no dicen nada, respondiendo a mecanismos de atribución erróneos que culpabilizan a las víctimas (Piñuel y Zabala ,2001).

En muchas ocasiones el acosador y sus cómplices tratan de convencer a la víctima de que es problemático, raro, violento, etc., y así la víctima tiende a sentirse culpable (Fornés, 2003).

Es frecuente la actuación de los acosadores en grupos o bandas de acoso, y los actos de hostigamiento suelen ser, como se ha visto, gritos, insultos, reprensiones constantes, humillaciones, falsas acusaciones, obstaculizaciones, “bromitas”, motes… Todo lo cual puede desembocar en el auténtico linchamiento psicológico de la víctima, que si es practicado entre todos los trabajadores es muy difícil de probar, por lo que el “asesinato psicológico” habrá resultado perfecto.

Perfil de la organización

El acoso laboral tiene lugar en el seno de una organización, por lo que uno de los factores implicados en su desarrollo y mantenimiento es el contexto de la organización, pues en función de cómo sea ésta, puede incrementar o disminuir la posibilidad de que aparezca acoso laboral. El proceso de acoso laboral se verá favorecido por una pobre organización del trabajo, por una deficiente gestión de los conflictos y por un clima laboral propicio al acoso. Se ha considerado que un estilo de supervisión y control organizativo inadecuado (Meseguer de Pedro y otro, 2007), el abuso de poder, el liderazgo inadecuado, la cronificación de los conflictos, la incomunicación, las pobres relaciones interpersonales construyen un clima organizativo propicio para el mobbing (Boada y otros, 2005), la facilitación de conflictos de intereses en sus empleados y el alto grado de estrés organizacional (Adams y Crawford, 1992) el alto grado de estrés y la escasa seguridad en el empleo, como puede ser el caso de algunas multinacionales reacias a contratar personal de forma fija o el sector de la educación, pública o privada, en el que se informa de numerosos estresores unidos a contratos efímeros (Hubert y Veldhoven, 2001), la gestión inadecuada de los recursos económicos y de poder (Durleux, 1999), las organizaciones muy jerarquizadas, en las que están penalizados los desacuerdos respecto a las decisiones de los niveles superiores (Einarsen y otros, 1993)), las organizaciones cuya productividad no es evaluada de forma externa (por ejemplo, una Universidad o Centro Público de Salud) y, en general las organizaciones públicas en las que las relaciones interpersonales con los compañeros y jefes pueden jugar un papel importante en la promoción de la carrera laboral y  en organizaciones en que se da una reestructuración o fusión con otras empresas, debido a la incertidumbre que, en los trabajadores, producen dichos cambios (Vartia, 1996).
Se habla de organizaciones tóxicas (Pérez Bilbao, 2001) para referirse a aquellas organizaciones que suponen un peligro para la salud de los trabajadores y que propician que en su seno se den comportamientos de mobbing.

Estas organizaciones tóxicas tienen una organización deficiente, improvisadora, caracterizada por falta de interés y apoyo por parte de los supervisores, en la que el personal responsable es impotente para resolver los conflictos o se despreocupa de los mismos, con múltiples jerarquías, deficitaria organización del trabajo, indefinición de funciones y conflictos de rol, escaso flujo de información, objetivos de trabajo poco claros, estilo de dirección autoritario y existencia de líderes no oficiales sino espontáneos. Además, la organización no gestiona los conflictos de manera adecuada, sino que adopta posiciones que contribuyen a aumentarlo (Pérez Bilbao, 2001).

Se han propuesto tres elementos que favorecen las situaciones de acoso: el aislamiento social (lo que dificulta la libre difusión de la información y facilita la manipulación de la opinión), la cohesión interna del grupo acosador (en el que cualquier intento de independencia es considerado como una traición) y la improductividad (característica de aquellas organizaciones cuya cultura considera valores prioritarios el poder y el control sobre la productividad y la eficacia) (González de Rivera, 2002).