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La delgada línea que separa la externalización y la precariedad en El Corte Ingles


Mensaje anónimo:

En la linea en que la empresa está actuando en los últimos tiempos, se confirma el rumor de que desaparece el departamento de POS (centro de proceso de datos) de los centros comerciales tal y como lo conocíamos. La formula va a ser, como no, la externalización, ya consumada en otras áreas de sistemas de información y tan de moda en los últimos tiempos para despojar a los trabajadores de los pocos derechos que aun disfrutasen.

Para los que no estén familiarizados con el termino, la externalización (u outsourcing) es una medida contemplada en el artículo 44 del estatuto de los trabajadores que a grandes rasgos dice que se nos puede vender como ganado a una tercera empresa sin posibilidad de negarnos de manera que ECI se desprenda de las obligaciones que tiene con respecto a los trabajadores expulsados (o externalizados). Simplemente es un subterfugio para hacer un ERE de manera totalmente gratuita para ellos. Una vez el ganado (los trabajadores) han pasado a la empresa externa (cárnica) su destino es del resto del ganado, condiciones miserables a la espera del matadero.

Sin duda algún consejero o alto cargo se llevará una jugosa comisión por esta operación como ya pasó hace unos años tras el intento ruinoso de externalizar los servicios médicos o el mantenimiento de los edificios.

Hemos podido saber que los sindicatos amarillos lo sabían desde hace una semana y han callado para que los afectados no tengamos tiempo de reacción y al preguntarles directamente por el asunto recitan las consignas recibidas de la empresa: que es un cambio para mejor y que mantengamos la calma, esto es, que seamos buenos corderitos mientras llega la hora del degüello.

¡Enhorabuena FASGA y FETICO! cuando se trata de vender miserablemente a vuestros compañeros a cambio de vuestros privilegios lo bordáis siempre, la dignidad dejádsela a otros, que para hacer el vago a costa de otros no la necesitáis.

Dados los sueldos irrisorios que se pagan en el citado departamento, la única forma posible de ahorro será hacer desaparecer puestos de trabajo y explotar a los pocos trabadores que queden para que hagan el trabajo de los demás.

Como siempre, con una movilización en condiciones todo esto se podría parar, pero como esperemos a que los sindicatos nos defiendan, es el fin.

No me extraña nada que en la deriva autodestructiva que llevan, decidan cargarse un departamento tan crítico y que además es sumamente barato en cuanto a salarios.

Chicas/os creo que ha llegado la hora de saltar de este barco que se hunde, yo por mi parte estoy actualizando mi CV, buscando un bien abogado y preparándome para lo peor.

Saludos y suerte.

Acoso y agresiones sexuales en El Corte Ingles de Valdemoro (1 Parte)


Para los que no conocen el centro de Valdemoro, se trata de un Centro logístico, un almacén, que abarca una superficie de 27.000m2. El principal centro logístico que posee El Corte Ingles.

En ella; trabaja una gran cantidad de trabajadores, unos contratados por el propio Corte Ingles, otros subcontratados por empresas como “CLARO SOL FACILITY SERVICES” con unas condiciones laborales peores que a los propios trabajadores ECI.

A traves de el formulario de esta web, se ha recibido numerosas quejas sobre este centro logistico, condiciones laborales, turnos, sindicatos verticales (Vease FETICO https://elcutreingles.wordpress.com/tag/fetico/), pero lo que mas nos ha llamado la atención son las acusaciones de acoso y/o agresiones sexuales que muchas trabajadoras han dicho ser victimas.

Me ha sorprendido que muchos medios de comunicación,  han hablado del “chochitos”, aunque censurando al nombre de la empresa, pero no mencionan en ningun caso de lo que sucede en Valdemoro.

Casos como el de Veronica (nombre real) y agresores despedidos como Felipe (nombre falso) por acoso sexual, nunca han salido a la luz publica.

Voy a empezar por el caso de Felipe con la “Sentencia de TSJ Comunidad de Madrid (Madrid), Sala de lo Social, 17 de Diciembre de 2002”; en ella un trabajador recurre su despido por acoso sexual.

En dicha sentencia y como HECHOS PROBADOS se declaran los siguientes:
PRIMERO

Que D. Felipe ha venido prestando sus servicios para El Corte Inglés, SA., en su centro de almacenaje y distribución de Valdemoro (Madrid) desde, el día 2 de mayo de 1973, con la categoría profesional de Subjefe y percibiendo un salario mensual de 4.079,44 euros, con inclusión de la prorrata de pagas extraordinarias.

SEGUNDO

Que el día 14 de marzo de 2002 se le entregó carta de despido con efectividad de esa misma fecha, imputándole la comisión de falta muy grave, en razón de los hechos que se transcriben a continuación:

“(…) El lunes día 11 de marzo del presente año se personó en el Departamento de Personal una señorita que presta servicios bajo su supervisión, informando al Jefe de Personal que quería denunciar una situación de acoso que sufría otra compañera (cuyo nombre no reflejamos por afectar a su intimidad) por parte de Ud en los últimos meses, encontrándose actualmente atemorizada por la pérdida del puesto de trabajo si no accedía a sus propuestas.

Este acoso se ha venido manifestando en forma de notas que le deja en la máquina recoge- pedidos en que realiza su labor y en las expresa frases como “tengo muchas ganas de estar contigo”, “estoy muy ilusionado pero veo que tu estás muy fría”, “sé que puedes pensar que estoy cachondo”, “no puedo dejar de pensar en tí: no puedo ni de noche ni de día”. Así como en frases de doble intención, seguimientos en el centro, subiéndose en la máquina monoplaza con ella, indicándole que quería hacerle un regalo… que lo suyo era una talla 38 (en referencia al sujetador) y continuas insinuaciones, habiendo llegado a llamarle últimamente a su domicilio y haciendo referencia a la situación de separación que vive la empleada, indicándole que Ud. le puede ayudar a superar esos problemas.

Al mismo tiempo, le ofrecía su mediación para mejorar las condiciones laborales, al depender directamente de Ud. En el mismo sentido, otra señorita que también trabaja bajo sus órdenes, se personó igualmente en el Departamento de Personal en la misma fecha, indicando que estaba sufriendo una persecución por su parte, con exigencia de trabajo “a reglamento”, sin admitirle retirarse de la máquina para acudir al servicio, en razón de haberse negado a sus proposiciones de mantener un trato cariñoso, a diferencia del trato que reciben otras compañeras que sí admiten sus comentarios de carácter procaz.

De este modo se pudo comprobar cómo por su parte se está manteniendo esta actitud frente a las compañeras de la nave de la Ud. es subjefe. Esta conducta de realización de insinuaciones, posturas, gestos, actuaciones de carácter procaz y sexual, es totalmente impropia e inadmisible, no sólo dentro de la disciplina laboral, sino de la propia convivencia social y, muy especialmente, en el caso en que se realizan sobre personas sujetas a su capacidad de mando, habiendo sido reconocidos estos hechos por Ud. el pasado martes 12 de marzo, en presencia tanto de esta Jefatura de Personal como del Sr. Jose Enrique (…)”.

TERCERO

Que el actor prestaba servicios en jornada que rotaba con los otros dos Subjefes en el turno de tarde, en una de las naves que comprende, el centro de trabajo (de 27.000 m2) en la cual la asignación del pasillo que corresponde a cada empleado en el turno de tarde se hace previamente por el Jefe Superior como responsable de la nave, pero el Subjefe puede modificar esta ubicación, efectuándose el traslado de las mercancías dentro de la nave mediante unas carretillas unipersonales en las que resulta obligada la utilización de un cinturón de seguridad.

CUARTO

El día 11 de marzo de 2.001, Doña Beatriz y Doña Dolores acudieron a hablar con el Jefe de Personal del almacén, D. Jose Manuel , si bien la primera se quedó en el pasillo, entrando la segunda para informarle que ambas estaban siendo sometidas por el actor a una situación de acoso y cuando éste preguntó si tenían pruebas, salió del despacho habló con su compañera y volvió a entrar para entregarle en aquel momento unas notas manuscritas.

QUINTO

Al día siguiente el actor fue citado por el Jefe de Personal, en presencia de otro empleado, para informarle de la denuncia, negando aquél tales imputaciones, y cuando le mostró a distancia las notas admitió entonces que podía haber metido la pata y cometido alguna posible torpeza con alguna empleada, preguntando cuál había sido la que había denunciado y al negarse el Jefe de Personal a facilitarle nombre alguno pretextando guardar la intimidad de las denunciantes, dijo que seguro que era cosa de Maribel , quedando en continuar la conversación al día siguiente para buscar una solución, durante la cual se convino el abono de una cierta cantidad de dinero por la rescisión de su contrato de trabajo para evitar la publicidad de lo sucedido y así facilitar también una salida honrosa al demandante.

SEXTO

Que el Jefe de Personal llamó a su despacho a la trabajadora Doña Maribel , la cual le relató que había discutido varias veces con el actor por haberle faltado éste al respeto y hacerle también la vida imposible, utilizando frases insultantes, preguntándole en una ocasión qué cuándo iba a ser una persona de bien, aparte de hacerle frecuentes comentarios sobre su vida personal y sus relaciones con su novio, como también sobre su aspecto físico, habiéndole pedido su número de móvil, que no le dio, y por todo ello llegó a cambiarla de departamento, al otro extremo de la nave.

Nota: (27/09/2016): Revoca la dictada en la instancia –que había declarado procedente el despido– y califica el despido de improcedente. Se trata de un supuesto en el que el actor, que venía prestando servicios para El Corte Inglés S.A., en un centro de almacenaje y distribución, con categoría de subjefe, fue despedido disciplinariamente. La empresa le imputaba la comisión de la falta muy grave por la situación de acoso a compañeras de la nave, manifestada en forma de notas que dejaba en la máquina de recoger pedidos, seguimientos en el centro y llamadas telefónicas.La Sala acoge el recurso del trabajador, rechazando la concurrencia de acoso sexual. A tal efecto, razona que de la reposada lectura de las notas unidas a autos, suscritas, según declara la sentencia, por el actor, las que este no admitió ser de su puño y letra y sobre las que, el Juzgado le negó la prueba pericial caligráfica propuesta, no se sigue un contenido de carácter libidinoso, demostrando los términos en que están redactadas un total respeto a la destinataria. Añade que las imputaciones de intento de subirse en la máquina monoplaza, de acercamiento recabando situaciones cariñosas y para repetirle frases del mismo tono, son de tal vaguedad que no permiten presumir una conducta de contenido sexual, máxime cuando se encadena con las notas escritas, que carece de tal connotación; y las llamadas telefónicas realizadas “para pedirle mantener relaciones amistosas o de cariño”, en sí mismas no suponen incumplimiento contractual.

Continua en http://wp.me/p2Yfnj-712
Fuente: http://tsj.vlex.es/vid/-21318065Fuente propia : Mensajes a traves del formulario https://elcutreingles.wordpress.com/2015/07/31/eres-victima-de-acoso-laboral-en-eci-cuentanos-tu-caso/

Los Sindicatos y el Mobbing


 Los Sindicatos y el Mobbing

Este pasado primero de  Mayo no fui capaz de escuchar alguna declaración en los medios de comunicación sobre la Presión Laboral Tendenciosa (mobbing) a la  que  a diario son sometidos los trabajadores y las trabajadoras de este país.

Se habló, hablaron los sindicatos  de la inestabilidad, de la  precariedad laboral, de la merma de los derechos económicos de los trabajadores pero, no se hizo un alto en el camino para el mobbing que degrada derechos fundamentales  de la persona del trabajador o la trabajadora como el derecho a su integridad física y moral, entre otros y que en un día como ese necesitaba, creo yo  una mención a parte.

Ni sindicatos, ni medios de comunicación ( ninguno de ellos es  ajeno al problema por cierto), se hicieron eco de esta lacra con rango  de crimen impune de cuya existencia y de su gravedad a nadie le cabe duda ya, independientemente de su dificultad probatoria o su falta de legislación específica y tipificación penal (muy próxima). En mi humilde opinión esto es un síntoma nada halagüeño para su erradicación.

El trabajador o trabajadora (indefinidos) que son sometidos a violencia laboral tienen que abandonar el puesto de trabajo por la puerta de atrás,  perdiendo el derecho a su indemnización (objetivo del mobbing) y con un  futuro laboral y por lo tanto económico incierto.

Son, en la mayoría de los casos, trabajadores y trabajadoras con muchos años en la empresa (lo que les hace objetivo), y que a una edad madura  se ven en la calle, con lo que reincorporarse  en el mercado laboral no es tarea fácil y, para colmo de los males, el mobbing no termina con la salida del trabajador de la empresa pues los hostigadores y quienes ampararon el hostigamiento deberán mantener su rumorología difamatoria (que ataca a su reputación de buen profesional)   para justificar la autoexclusión de la víctima de la organización laboral.

La unidad hace la fuerza es el mensaje de los sindicatos que poco o nada ha calado entre la clase obrera, que al mismo tiempo ha perdido la conciencia de pertenencia al grupo de los menos favorecidos frente a una clase empresarial que desde los años noventa ha incrementado su poder.

Hoy, desgraciadamente, para cualquier proceso laboral no sobran los testigos entre los compañeros del trabajador afectado (algo impensable en cuestión de mobbing)

Mil novecientos noventa y cuatro es el punto de partida de esa disminución  ya incesante, de derechos laborales , de la pérdida  en definitiva del carácter tuitivo del derecho del trabajo .

Fue entonces cuando se introdujo la temporalidad es decir, inestabilidad y la precariedad en el trabajo.  Hubo protestas sindicales pero lo paradójico es que los sindicatos también, como cualquier otra empresa, hicieron uso y abuso de este nuevo instrumento (doy fe como ex trabajadora de una fundación, sindical, en la que lo corriente eran los contratos temporales).

En el año 2002 el “decretazo”  fue otra vuelta de tuerca con la desaparición de los salarios de tramitación lo que abarata el despido improcedente.  Improcedencia  que por otro lado puede reconocer el propio empresario sin intervención judicial, lo que es una puerta abierta a pactos entre empresario y trabajador (a éste muchas veces no le queda más remedio) sospechosamente fraudulentos.

Poder de organización y dirección y ahora judicial para la clase empresarial y frente a esto  poco le queda que reclamar al trabajador con ese reconocimiento empresarial.  Yo preferiría que siguieran siendo los Jueces quienes impartieran justicia.

Con el Real Decreto 45/2002 no se contempla que las entidades Gestoras ante la reiteración abusiva o fraudulenta de contratos temporales por parte de una misma empresa a un mismo trabajador pudieran solicitar ante la autoridad judicial la declaración de la relación individual como indefinida y la readmisión del trabajador (Esto sí ocurría en el RD 5/2002) por lo que la protección de los trabajadores sufría un nuevo revés.

En las  V Jornadas que AGACAMT celebró en Ferrol sobre el acoso moral en el trabajo representantes sindicales presentes entre el público, declaraban tener miedo a la hora de enfrentarse al empresario porque ellos también eran  padres de familia, ¿acaso mucho de  las víctimas no lo son?.

Cuando escribo este párrafo me viene a la memoria un familiar sindicalista que sufrió las balas de la policía con intención de muerte y tuvo que correr entre tejados mal herido en un conflicto laboral  allá por el  setenta y dos.Años del franquismo y que tal agresión hoy no tendría.

Eva Ventín  Lorenzo

Los Sindicatos y el Mobbing